A mi querido amigo imaginario.

Hace unos días encontré una libreta donde tenía una historia escrita por mí, y por impensable que parezca acabada. Resumo rápido y corriendo de qué va:

Chica triste conoce a chico guay. Se hacen amigos, muy amigos, mejores amigos. Un día dejan de hablarse. Sin saber el porqué. La chica que es la prota se queda en plan: bueno… Tendré que arreglar este lío… Lo intenta arreglar escribe esta carta que os dejo aquí. (Aclaración fugaz: le llama amigo invisible porque siempre hablaban por WhastApp).

Querido amigo invisible:

¿Te acuerdas de mí? Yo siempre me acuerdo de ti, y de las tonterías que me decías cuando estaba mal y tanta gracia me hacían… ¿Te acuerdas de cuando te contaba mis paranoicos pensamientos de niñata y tú siempre me decías que le pasa a todo el mundo, pero que se hacía falta ponías en su sitio a quien lo mereciera?

Recuerdo cuando te conté la historia de una niña indefensa que la soledad, y sobre todo el dolor de ésta, le hicieron daño. Recuerdo ese: tú tranquila, siempre me tendrás aquí. Para lo que haga falta.

¿Sabes qué? Me crucé con la niña esa el otro día, sabe como dejar de lado el dolor y el frío de invierno, creció. Aunque a veces le cuesta. Ya es casi toda una mujercita. Me contó que se enamoró de alguien… Lo malo es que la otra persona apenas sabe que existe… Cosas que pasan, ¿verdad?

Lo penoso de todo esto es que hay días que te veo por la calle y no me atrevo ni a saludarte… Ya sabes como soy de insegura, también me da cosa saludarte y que te moleste.

No recuerdo por qué dejamos de hablar… Quiero confesarte algo, hay noches que me despierto de madrugada en un baño de lágrimas porque tuve una pesadilla en la que te pasaba algo malo… Sé que es una tontería, se que estas bien. Sé que eres un hombre hecho y derecho, pero mi cabeza siempre está en constante movimiento y sabes que eso es lo peor que me pueda pasar.

Sigo escribiendo, aunque quiero pensar que mejor que antes… Los temas siempre son los mismos, amor, odio, amor-odio…

¿Y tú qué? ¿Sigues siendo un tío duro o ya mostraste tu faceta de osito ñoñas que eres?

Me gustaría saber de ti.

Para mi siempre serás el osito ñoñas.

Por aquellas épocas, cuando escribí esta historia, me encantaban los finales abiertos…  Ahora me siguen gustando escribirlos, pero no leerlos. Espero que os haya gustado y que empecéis el lunes con buen pie. Recordad, quedan unos 26 días para Navidad,

Lana Vietteca.

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